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escrito el 3 de junio de 2010 por en Presentación


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Sentir y pensar. Programa de actividades para desarrollar la educación emocional en la escuela

escrito el 19 de mayo de 2010 por en Presentación

Sentir y pensar. Programa de actividades para desarrollar la educación emocional en la escuela es una colección de materiales prácticos que ayudan a los profesores a desarrollar las competencias emocionales de sus alumnos. Consiste en seis libros de actividades, uno para cada grado de educación primaria. Cada cuaderno incluye un material para las familias.


Las actividades prácticas se estructuran en cinco bloques de competencias: conciencia emocional, regulación emocional, autonomía emocional, competencias sociales, competencias para la vida y el bienestar. Cada actividad está ilustrada con dibujos a todo color, lo cual añade emocionalidad a las actividades.

En el desarrollo de las competencias emocionales es fundamental la labor de la familia. Por esto, se elaboró un material dirigido a los padres, para que puedan contribuir a la educación emocional de sus hijos.

Hay evidencias de que en las instituciones educativas preocupadas por formar en competencias emocionales a sus alumnos disminuyen los comportamientos conflictivos, la violencia, etc. Esto contribuye, al mismo tiempo, a mejorar el clima del aula y de la institución, a incrementar la satisfacción de los profesores y de las familias, a aumentar la motivación de los alumnos; como consecuencia de ello, se produce una mejora en el rendimiento académico.

Estos materiales se diseñaron para apoyar la labor de los profesores interesados en incluir la educación emocional en la dinámica de la clase. Si sus iniciativas son secundadas por la dirección de la institución educativa y por las familias, sus beneficios se multiplican. Todo ello repercute en el bienestar personal y social de los alumnos, los profesores y las familias.


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Plan de trabajo: 6. Colabora con sus profesores

escrito el 7 de junio de 2011 por en Guía para las familias 6º Primaria
6 Colabora con sus profesores
¿Cómo puedes apoyar la labor del profesor?

Conviene que padres y profesores tratemos conjuntamente cualquier aspecto referente a la educación de los niños.

Acuerdos con el profesor; cúmplelos

Cuando nos reunimos con el profesor, normalmente llegamos a algunas conclusiones y pactamos la puesta en marcha de algunas medidas para mejorar el rendimiento o el comportamiento de nuestros hijos. Es necesario que cumplamos con nuestra parte para que tales medidas surtan efecto.

Las calificaciones, sólo una parte de la educación

Todos los padres queremos que nuestros hijos “saquen buenas calificaciones”. Sin embargo, no hay que menospreciar los aspectos relacionados con la actitud o el comportamiento.

La familia, motor de la formación

Ante los problemas de conducta de nuestros hijos, no debemos delegar la responsabilidad en el colegio o en el profesor.

Los padres debemos mantener nuestra autoridad (que no autoritarismo) y afrontar con responsabilidad los conflictos que surjan.

Cambia tu lenguaje para cambiar sus emociones

Si sacas buenas calificaciones, te regalo un teléfono celular.

Quiero que saques buenas notas, pero también que te comportes mejor.

Tienes que ser el mejor de la clase.

Tú eres bueno en unas cosas, y otros,
en otras.

No tengo tiempo para revisarte la tarea.

Ahora no puedo pero, en cuanto tenga un rato, repasamos los ejercicios.

Le voy a decir a tu profesor que no estás
estudiando nada.

Sabes que tienes que estudiar. Dentro de un rato paso a ver cómo vas.


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Plan de trabajo: 5. Analiza un caso práctico

escrito el 7 de junio de 2011 por en Guía para las familias 6º Primaria
¿Qué hacer con el niño que no colabora en casa?

El padre de María está cansado de repetirle lo mismo a su hija. Se suceden las discusiones para que ayude, para que arregle su habitación…

Reclamos habituales del padre de María a su hija

—¿Cuántas veces tengo que decirte que dejes la ropa sucia en el cesto? ¿Estás sorda?

—María, ¡qué cabeza!… ¡El almuerzo!

—¿Se te va a caer un dedo si me ayudas a poner la mesa?

—¡Qué pocilga de habitación!

Si el padre de María tiene que discutir a diario por estas cuestiones, seguramente no está utilizando la mejor estrategia.

Entonces… ¿qué proponemos?

—¿Cuántas veces tengo que decirte que dejes la ropa sucia en el cesto? ¿Estás sorda?

—María, deja la ropa sucia en el cesto, que voy a poner una lavadora.


—María, ¡qué cabeza!… ¡El almuerzo!

—María, toma el almuerzo; si no, pasarás hambre en el colegio y no podrás concentrarte.


—¿Se te va a caer un dedo si me ayudas a poner la mesa?

—María, por favor, ayúdame a poner la mesa mientras acabo de preparar la cena.


—¡Qué pocilga de habitación!

—María, por favor, arregla tu habitación antes de salir de casa.

No lo olvides:
Es más eficaz decir directamente a los hijos qué esperamos de ellos que acusar, discutir y castigar. Seamos directos con nuestras demandas y ofrezcamos razones del porqué de nuestras peticiones.


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Plan de trabajo: 4. Ayúdales a gestionar los conflictos

escrito el 7 de junio de 2011 por en Guía para las familias 6º Primaria
4 Ayúdalos a gestionar los conflictos
¿Cómo reaccionar ante los conflictos con nuestros hijos?

Para analizar cómo reaccionamos ante los conflictos con nuestros hijos, podríamos preguntarnos: “¿Qué prefiero: tener razón, ser feliz o ser justo?”

Tener razón a toda costa

Imagínate que regalas a tu hija unos aretes, y te pide permiso para ponérselos para ir al colegio. No quieres porque tienes miedo de que los pierda y le dices:

—Ni hablar, Sonia. Hoy tienes Educación Física y seguro que los perderías en el vestidor.

Sonia es muy insistente y, finalmente, logra convencerte. Por la tarde, cuando vas a recogerla, en lo primero que te fijas es en si lleva los pendientes y, efectivamente… ¡le falta uno!  Tú, sin demora, te apresuras a replicar en voz alta:

—¡Lo ves, te lo dije!

En situaciones como ésta es comprensible que nos enojemos. Sin embargo, en vez de acusar y regañar, deberíamos esperar hasta estar lo suficientemente tranquilos para hablar.

Después, podemos aprovechar la situación para favorecer el aprendizaje diciéndole, por ejemplo: “¿Qué has aprendido?, ¿qué vas a hacer la próxima vez?”

¿Ser feliz?

Pedro es padre de dos hijos. Llega tarde a casa y, cuando llega, lo último que quiere es discutir con ellos. Como sólo quiere estar bien con los dos, jamás les llama la atención y les permite hacer lo que quieren.

¿Qué consecuencias tendrá este tipo de educación cuando los niños lleguen a la adolescencia?

Hay que tener cuidado si “ser feliz” se traduce en evitar los conflictos a toda costa. Para analizar cómo reaccionamos ante los


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Plan de trabajo: 3. Potencia la comunicación

escrito el 7 de junio de 2011 por en Guía para las familias 6º Primaria
¿Cómo facilitarla comunicación con nuestros hijos?

La comunicación está condicionada por
factores que pueden favorecer o dificultar el diálogo con nuestros hijos.

Facilita la comunicación…

  • evitar la prepotencia.
  • escoger un lugar adecuado (tranquilo y queno provoque tensión).
  • elegir el momento oportuno (hay que tener tiempo).
  • escuchar activamente, sin dar nada por supuesto.
  • empatizar: “Ya entiendo que te enojes”; “Supongo que te resulta difícil”.
  • pedir su opinión: “¿Qué te parece si…?”;“¿Tú qué opinas?”.
  • manifestar sentimientos o deseos utilizando mensajes en primera persona: “Me molesta que…”; “Me gustaría que…”.
  • mostrarte total o parcialmente de acuerdo con sus argumentos: “Estoy de acuerdo con…”

Obstaculiza la comunicación…

  • acusar, reprochar o amenazar.
  • utilizar el sarcasmo y la ironía.
  • interrumpir a los hijos cuando hablan, sin dejarles terminar.
  • despreciar sus mensajes.
  • no escuchar.
  • hablar con un lenguaje inadecuado.
  • generalizar (“siempre” o “nunca”).
  • enfatizar los aspectos negativos.

Para pensar

  • ¿Qué factores facilitadores de la comunicación utilizo con mi hijo?
  • ¿Qué factores facilitadores de la comunicación necesito incorporar?
  • ¿Qué factores obstaculizadores de la comunicación me impiden comunicarme mejor con mi hijo?
  • ¿Qué factores estoy dispuesto a eliminar en este momento?


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Plan de trabajo: 2. Fomenta su autoestima

escrito el 7 de junio de 2011 por en Guía para las familias 6º Primaria
PLAN DE TRABAJO

2 Fomenta su autoestima

¿Cómo controlar nuestra infl uencia en las emociones de los niños?

Muchos de nosotros recibimos una educación que nos inculcó ideas erróneas que han
actuado como órdenes inconscientes que nos han perjudicado emocionalmente.

Álex Rovira, en su obra La brújula interior, escribeque estas órdenes se pueden resumir en seis impulsores:

  • Complace
  • Sé perfecto
  • Sé fuerte
  • Date prisa
  • Esfuérzate
  • Ve con cuidado

¿Qué ocurrirá si educamos bajo estos impulsores?

  • Si predomina un “complace” como impulsor, nuestros hijos intentarán ser aceptados y queridos a cualquier precio.
  • Si el impulsor que transmitimos es “sé perfecto”, sufrirán las consecuencias de la propia presión por la perfección. El niño al cual se le repite “puedes hacerlo mejor”, puede interpretar “nunca seré lo sufi cientemente bueno”.
  • Bajo el impulsor “sé fuerte”, se reprimen lasemociones. Por ejemplo, el niño a quien se le repite “los hombres no lloran”, acabará escondiendo sus verdaderos sentimientos.

  • Bajo el impulsor “date prisa” es fácil cometererrores, como comprometerse antes de tiempo o decidir prematuramente.
  • “Esfuérzate” es otro de los males de nuestra civilización cuando ese esfuerzo está mal interpretado.
    Si la idea que subyace es: “las
    cosas que valen son las que se sufren”, nuestros hijos dejarán de valorar aquello en lo que son habilidosos.
  • Finalmente, el impulsor “ve con cuidado” es una clara invitación a no hacer, a quedarse bloqueado, a no arriesgarse.


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Plan de trabajo: 1. Conoce a tus hijos

escrito el 7 de junio de 2011 por en Guía para las familias 6º Primaria
PLAN DE TRABAJO
1 Conoce a tus hijos
¿Cómo son los niños de 10 y 11 años?

Los niños de estas edades son muy sociables y aumentan considerablemente sus relaciones fuera del ámbito familiar.

Más estabilidad emocional

Los niños de 10 y 11 años viven una etapa de tranquilidad emocional, pues, por lo general, han dejado de lado los celos y tienen m ás capacidad de autocontrol, de regulación y de comunicación, lo que les permite una relación social más amplia y satisfactoria.

Sentimientos más complejos

Hay ocasiones en que se generan varias emociones negativas; por ejemplo, “si un amigo me rompiera mi juego electrónico, me sentiría enojado  y también me sentiría triste por quedarme
sin él”.

A veces se dan circunstancias que les provocan emociones contradictorias; por ejemplo, “me molesta tener que arreglar mi cuarto, pero me gusta lo ordenado que queda después”.

Más autonomía

Respecto a la relación con los demás, durante este período, los niños adquieren más autonomía respecto a su familia.

Si bien los padres y hermanos continúan siendo modelos para ellos, también comienzan a serlo profesores,  compañeros, amigos y otras personas de su entorno próximo.

Habilidades sociales

En estas edades los niños suelen compararse con los demás, lo que propicia el desarrollo de habilidades sociales que marcarán sus relaciones futuras


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Educar las emociones es posible

escrito el 7 de junio de 2011 por en Guía para las familias 6º Primaria
Educar las emociones es posible
¿Cómo motivar a nuestros hijos?

Conocer qué motiva a nuestros hijos nos ayudará a entenderlos y a educarlos
desde la emoción.

Lo que realmente mueve al mundo son las emociones. Si buscamos en el origen de la palabra emoción descubriremos que viene del latín ex-movere (ex- signifi ca “fuera” y movere
signifi ca “mover”).

Por tanto, emoción es “aquello que nos mueve”. Curiosamente, emoción comparte origen con otra palabra esencial: motivación.

¿Desde qué emoción te relacionas con tu hijo?

Esta pregunta, quizá difícil de entender a primera vista, da respuesta al porqué de las relaciones que establecemos con nuestros hijos.

  • Desde el amor
    Si yo me relaciono con mi hijo desde la emoción del amor, cualquier cosa que tenga que ver con él atravesará una especie de filtro que hará que todo quede distorsionado, siempre en positivo, por esta emoción.

    Por ejemplo, si el profesor me explica que mi hijo se porta mal en clase, me costará creerlo o, en cualquier caso, voy a disculpar su comportamiento.

  • Desde la furia
    Por el contrario, si me relaciono con mi hijo desde la emoción de la furia o el enojo, cualquier información será considerada en negativo.

Debemos evitar ser demasiado permisivos, y pasar por alto los comportamientos inadecuados de nuestros hijos.

Por otro lado, ser extremadamente duros con ellos, ensañarnos con cada conducta negativa, puede bloquearlos y desmotivarlos.

¿Y si algo no “emociona” a nuestros hijos?

¿Qué pasa con los niños que tienen que hacer tareas de una asignatura que no les agrada? ¿Qué hacen?

Hay dos opciones muy probables:

  • Se aburren y pierden el tiempo “pensando en los cangrejos”.
  • Buscan a su alrededor algo que les interese más: un juego electrónico, ver la televisión, ponerse a jugar… o pelear con sus hermanos.

Lo mismo ocurre con el resto de actividades. ¿En cuáles tu hijo es proactivo y no hace falta que le digas lo que tiene que hacer? ¿En cuáles se convierte en un niño perezoso y siempre
acaba por no tener tiempo para terminarlas?

Para motivar a nuestros hijos debemos identifi – car qué les “mueve”, qué les emociona.

Al conocer qué motiva a nuestros hijos podremos planear estrategias para hacer más atractivas las actividades que les resultan aburridas o demasiado complicadas.

Si nuestra reacción ante las informaciones que nos llegan son generalmente negativas, nuestros hijos difícilmente se sentirán motivados para mejorar o confiar en sus posibilidades.

Sin embargo, si ven que reaccionamos de forma objetiva, será más fácil que encuentren la motivación necesaria para enfrentarse a las situaciones.

¿Consideras que tus emociones “motivan” a tu hijo?

Plan de trabajo para aprender a educar emocionalmente a nuestros hijos
1.-Conoce a tus hijos. ¿Cómo son los niños de 10 y 11 años?
2.-Fomenta su autoestima. ¿Cómo controlar nuestra influencia en las emociones de los niños?
3.-Potencia la comunicación. ¿Cómo facilitar la comunicación con nuestros hijos?
4.-Ayúdales a gestionar los conflictos. ¿Cómo reaccionar ante los conflictos con nuestros hijos?
5.-Analiza un caso práctico. ¿Qué hacer con el niño que no colabora en casa?
6.-Colabora con sus profesores. ¿Cómo favorecer la labor del profesor?


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Ser padres, un aprendizaje diario

escrito el 7 de junio de 2011 por en Guía para las familias 6º Primaria
Ser padres, un aprendizaje diario
¿Cómo afrontar la educación de nuestros hijos?

La actitud que adoptemos ante las dificultades que puedan surgir en la educación de nuestros hijos marcará la forma en que ellos solucionarán los contratiempos cuando sean adultos.

Si damos demasiada importancia a los fracasos o a las contrariedades, probablemente nos sentiremos frustrados y haremos los problemas más grandes de lo que son.

Sin embargo, si somos concientes de nuestras virtudes y potencialidades y de las de nuestros hijos, y vemos el lado positivo de cada situación, nos sentiremos más fuertes y haremos frente a las adversidades con más optimismo y eficacia.

Para cambiar nuestro punto de vista podemos construir un escudo personal, que nos ayudará a conocer nuestros puntos fuertes desde los que afrontar los retos del futuro.

¿Cómo crear nuestro escudo personal?

Dibuja un escudo dividido en cuatro secciones. En cada una hay que escribir o representar mediante un dibujo, los siguientes aspectos:

  • Parte superior izquierda: dos éxitos del pasado relacionados con la educación de nuestros hijos (dificultades de aprendizaje superadas, conflictos emocionales encauzados…).
  • Parte superior derecha: dos retos para el futuro (pasar más tiempo con la familia, conseguir que los hijos sean más ordenados…).
  • Parte inferior izquierda: dos virtudes nuestras (sentido del humor, comprensión…).
  • Parte inferior derecha: dos virtudes de nuestros hijos (buen rendimiento académico, generosidad…).

La banda inferior se utilizará para escribir un lema que nos diremos a nosotros mismos frente a cualquier obstáculo que surja; por ejemplo: “¡Si queremos, podemos!”.


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