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Educar las emociones es posible

Educar las emociones es posible
¿Cómo lograrlo con las nuestras y las de nuestros hijos?

Conocer cómo se producen y manifiestan los principales sentimientos nos ayudará a comprender el mundo emocional de nuestros hijos.

Vamos a profundizar en tres emociones básicas:

  • la tristeza,
  • el enojo,
  • la alegría

La tristeza

La tristeza es una emoción que aparece ante una situación vivida como una pérdida de algo o de alguien.

Cualquier pérdida va vinculada al duelo, y el duelo, a su vez, está relacionado con tres momentos: llorar, recibir consuelo y permitirnos un espacio de soledad para refl exionar, reestructurar el pensamiento, poner las cosas en su
sitio… y continuar adelante.

Esto pone en evidencia cómo, ante la tristeza de nuestros hijos, respuestas como: “No llores”, o “No estés triste”… no sirven para nada.

Todos necesitamos un tiempo para superar este sentimiento. Además, la forma de sobreponerse a la tristeza será diferente según la persona y la situación.

El enojo

El enojo es una emoción que surge ante algo que vivimos como injusto. Esta emoción pide expresar la indignación y el disgusto que sentimos. Lo difícil es hacerlo sin perjudicarnos anosotros mismos o a los demás.

Una emoción negativa no superada nos puede llevar a otros sentimientos negativos. Es el caso del enojo, que si no se “digiere” adecuadamente puede derivar en un sentimiento derencor o de hostilidad.

La forma de canalizar el enojo puede ser muy diversa (haciendo deporte, saliendo a caminar, practicando yoga, explicando lo sucedido a alguien, dando un grito, tomando un baño,etcétera).

Es nuestra responsabilidad ayudar a nuestros hijos a adoptar estrategias sanas para superar los momentos de enojo.

La alegría

La alegría es una emoción que aparece ante una situación vivida como un logro. Este sentimiento invita a compartir ese éxito con los demás.

En un entorno “enfermo”, lo que une al grupo es compartir desgracias, y es mal visto transmitir alegría o contar sucesos felices.

Esto genera una especie de “competición perversa” para demostrar quién es más desgraciado. Sin darnos cuenta, se acaba creando un ambiente insano en el cual es difícil vivir sin contagiarse del pesimismo.

Es fundamental instaurar en nuestra familia la cultura de la alegría y la celebración (festejar los éxitos de todos, compartir las buenas noticias, etcétera).

Somos los principales modelos de nuestros hijos; la forma en que reaccionemos ante las emociones condicionará la forma en que lo harán los niños.

Plan de trabajo para aprender a educar emocionalmente a nuestros hijos
1.- Conoce a tus hijos. ¿Cómo son los niños de 8 y 9 años?
2.-Fomenta su autoestima. ¿Cómo favorecer nuestra autoestima y la de nuestros hijos?
3.-Potencia la comunicación. ¿Cómo mejorar la comunicación dentro de la familia?
4.-Ayúdalos a gestionar los conflictos. ¿Cómo utilizar la ecología emocional para disminuir y resolver los desacuerdos?
5.-Analiza un caso práctico. ¿Qué hacer con el niño que no se quiere ir a la cama?
6.-Colabora con sus profesores. ¿Cómo apoyar la labor del profesor?


escrito el 2 de Junio de 2011 por en Guía para las familias 3º Primaria


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