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Educar las emociones es posible

Educar las emociones es posible
¿Cómo ayudar a nuestros hijos a que sean más “inteligentes”?

 

Desarrollar la inteligencia de nuestros hijos no consiste únicamente en ejercitar su capacidad numérica o verbal. Hay que tener en cuenta otras dimensiones, entre otras, la inteligencia emocional.

Tradicionalmente, la inteligencia era defi nida como una entidad única, medible y estable en el tiempo. La mejor manera de determinar su nivel era mediante pruebas psicotécnicas que medían la habilidad y rapidez de la persona para resolver problemas, principalmente lógico-matemáticos y verbales.

Diversas investigaciones han demostrado que este planteamiento es limitado y que, en realidad, la inteligencia tiene múltiples dimensiones.

Howard Gardner sostiene que todos tenemos más de una inteligencia y que desarrollamos cada una de ellas en diferente grado.

En su teoría de las inteligencias múltiples presenta hasta nueve tipos de inteligencia:

  • Musical
  • Cinético-corporal
  • Lógico-matemática
  • Espacial
  • Lingüística
  • Interpersonal
  • Intrapersonal
  • Existencial
  • Naturalista

Nuestros hijos pueden ser muy inteligentes en unas áreas determinadas y, sin embargo, presentar importantes carencias en otras.

No se trata de que se esfuercen únicamente en lo que les gusta y se les da bien, dejando de lado aquello que les desagrada o en lo que son menos capaces.

La idea es que se desarrollen en todos los ámbitos aceptando sus limitaciones. Recordemos que los primeros en aceptar dichas limitaciones debemos ser los padres. Desarrollar la inteligencia de nues

Potenciar aptitudes y capacidades

Al forzar a un niño a ser mejor en lo que, simplemente no puede dar más, sólo se consigue frustrarlo, crearle inseguridad y desperdiciar sus capacidades en otros terrenos.

¿Quién dijo que es mejor ser buen matemático que buen artista, músico o psicólogo?

Cuando en un futuro se incorporen al mercado laboral, las habilidades más valoradas no serán precisamente la rapidez de cálculo numérico o la capacidad memorística.

Puede ocurrir que, consciente o inconscientemente, valoremos más unas inteligencias que otras.

¿Tiene más valor tener una gran inteligencia lógico-matemática que una adecuada inteligencia emocional?

Dada la probable respuesta negativa a estas preguntas, queda justificada la importancia de desarrollar la inteligencia en todas sus dimensiones.

Plan de trabajo para aprender a educar emocionalmente a nuestros hijos
1.-¿Conoce a tus hijos. ¿Cómo son los niños de 8 y 9 años?
2.-Fomenta su autoestima. ¿Cómo ayudar a nuestros hijos a ser autónomos e independientes?
3.-Potencia la comunicación. ¿Cómo mejorar la comunicación dentro de la familia?
4.-Ayúdalos a gestionar los conflictos. ¿Cómo prevenir y solucionar los conflictos dentro de la familia?
5.-Analiza un caso práctico. ¿Qué hacer con el niño que está enojado?
6.-Colabora con sus profesores. ¿Cómo puedes apoyar la labor del profesor?



escrito el 6 de junio de 2011 por en Guía para las familias 4º Primaria


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